Una celebración de las muchas formas de maternar, ayer y hoy.

Gastón Boireau Lahore

Por todas las madres que hoy maternan a su manera, solas o acompañadas, con pareja o sin ella, con un trabajo, dos o mil proyectos a la vez.

Hoy es el Día de la Madre en la Argentina, y quiero empezar por la mía, porque buena parte de lo que hago en DEIBme nació mirándola. Yo tenía 11 años cuando nos quedamos los dos solos, y mi vieja hizo lo que hacen tantas mujeres todos los días, se puso la casa al hombro, salió a trabajar limpiando casas y armó, con lo que había, un hogar donde nunca faltaron el cariño, los valores y las ganas de salir adelante. De ella aprendí que no se bajan los brazos, que la dignidad no depende de cuánto tenés y que el amor también se demuestra en lo práctico, en resolver, en sostener y en estar.

Con los años, le puse nombre a muchas cosas que ella resolvió sin manual, como las barreras para conseguir trabajo , la violencia económica o los distintos tipos de acoso que enfrenta una mujer que sale sola a trabajar, y muchas de ellas que maternan. Hoy esas palabras existen, y la Ley 26.485 reconoce desde 2009 la violencia económica como violencia de género, algo que me gusta pensar como una conquista de todas las mamás que, como la mía, abrieron camino antes de que hubiera leyes para nombrarlas.

En 1941, el Club de Madres de Buenos Aires propuso una Semana de la Madre con cartas, flores en la mesa, regalos hechos en casa y una propuesta que en su época era todo un mimo, que las madres tuvieran un día libre de sus tareas habituales . Era otra manera de entender la maternidad, centrada en la casa y en la entrega, y me encanta ver cuánto se ensanchó desde entonces esa idea.

Hoy hablamos conciliar la crianza con el trabajo, de madres que crían, trabajan, estudian y sostienen su independencia económica, de mujeres que eligen maternar sin pareja y de familias de dos mamás, que la ley reconoce desde el matrimonio igualitario de 2010 y la ley de reproducción médicamente asistida de 2013. Hablamos de las redes que arman las mujeres para no maternar en soledad, con vecinas, amigas, abuelas y compañeras que se pasan datos, se cubren los horarios, se escuchan y se prestan una mano cuando hace falta, para cuidar y cuidarse. Y hablamos de algo que todavía tenemos pendiente, según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del INDEC las mujeres siguen dedicando casi el doble de horas que los varones al trabajo de cuidado sin paga .

Ahí las organizaciones tienen mucho para sumar , con horarios que permitan llegar a la salida del colegio, licencias pensadas para todas las familias, equipos que valoren el cuidado como parte del trabajo y liderazgos que entiendan que cuidar a quien cuida también es una forma de hacer crecer a la organización . Cada vez que acompaño a un equipo en estos temas pienso en mi mamá, y en lo lejos que llega una madre cuando tiene apoyo alrededor.

Así que hoy el festejo es doble, por mi vieja, que me enseñó con el ejemplo casi todo lo que sé sobre el amor y la constancia, y por todas las madres que hoy maternan a su manera, solas o acompañadas, con pareja o sin ella, con un trabajo, dos o mil proyectos a la vez. Feliz día, mamá, y feliz día a todas. ♥️

Un abrazo,

Gasti.