FeedbackLab
Escuchá cómo se vivió cada proyecto, prepará un formulario que tenga sentido para ese recorrido y transformá las devoluciones en acuerdos de seguimiento.
Qué resuelve
Reuní las experiencias de quienes participaron y conectá la devolución con el proyecto, para que el cierre también deje lugar a revisar y acompañar lo pendiente.
Un formulario por proyecto
Elegís preguntas y escalas según el proceso, con espacio para contar experiencias en palabras propias.
Invitaciones cuidadas
Definís a quién consultar y preparás la comunicación, sin pedir datos ajenos al propósito de la devolución.
Lectura de respuestas
Revisás las valoraciones y los comentarios dentro del espacio autorizado del proyecto.
Continuidad
Organizás el seguimiento de las devoluciones y los acuerdos que necesita retomar el equipo.
1. Preparás el proyecto
Reunís su contexto y definís qué experiencias necesita escuchar el equipo.
2. Compartís el formulario
Ajustás preguntas, presentación e invitaciones, explicando el propósito y quién podrá leer las respuestas.
3. Revisás la devolución
Leés las respuestas con su contexto, evitando atribuir una experiencia a todo el equipo.
4. Acompañás lo pendiente
Preparás el seguimiento y acordás cómo retomar las sugerencias con quienes corresponda.
¿Las respuestas son anónimas?
No se presume anonimato, el formulario y la invitación pueden vincularse con una persona, antes de participar se debe explicar quién tendrá acceso y cómo se usará la devolución.
¿Se pueden adaptar las preguntas?
Podés elegir preguntas de escala, opciones y texto abierto según el proyecto, cuidando que cada pregunta tenga un propósito comprensible.
¿La devolución termina al enviar el formulario?
El proyecto conserva el espacio para revisar respuestas y organizar el seguimiento, los acuerdos se preparan con el equipo que acompaña el proceso.